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El
Huracán Katrina y la Calidad del Aire en Bolivia
Por
Freddy Koch*, La Paz, 1 octubre 2007.
A
finales de
agosto
de
2005,
el
huracán
Katrina impactó en las costas del estado de Luisiana.
Como resultado, Nueva Orleans quedó sumergida prácticamente en
su totalidad.
Una de las grandes pérdidas económicas provocadas por el huracán
tiene que ver con la inmensa cantidad de vehículos que quedaron
sumergidos bajo el agua, que se calculan en más de 250,000
unidades
(1).
Los vehículos al estar sumergidos en agua salada, no sufrieron
grandes daños en cuanto a su apariencia externa, pero si,
profundos daños en sus sistemas electrónicos y
anticontaminación. La pregunta que sale a todas luces es: ¿Dónde
están estos vehículos?
Las compañías de seguros iniciaron una búsqueda sistemática de
los países que tienen políticas de importación de vehículos
usados, entre las cuales encontraron a Bolivia, la cual ya
llevaba una larga trayectoria de este negocio con importación de
vehículos usados desde Asia principalmente. En el siguiente
cuadro se presenta una relación de la importación de vehículos a
Bolivia desde 1999.

Fuente:
Elaboración propia en base a datos INE y RUAT
Una medida técnico – económica que no funciona.
A
fin de preservar la salud de la población en el gobierno del
entonces presidente Carlos D. Meza, se promulgó el DS 27341 en
el que se establece la importación de vehículos usados siempre y
cuando cumplan con las condiciones medioambientales.
Operativamente este DS permite la implementación de un sistema
de control de emisiones antes del ingreso de los vehículos al
país, condición que no ataña a los vehículos con menos de 5 años
de antigüedad, considerando que en este período de vida sus
sistemas de control de emisiones se encuentran en perfecto
estado de funcionamiento.
Es
precisamente esta figura legal la que se aprovecha para
introducir miles de autos denominados “coches Katrina” al país
los cuales se convierten en fuentes potenciales de contaminación
y más aún instrumentos de estafa y engaño a la fe pública.
Ya
son varios los casos reportados de propietarios de estos
vehículos que empiezan a sentir los altos costos de
mantenimiento que representa tener estos coches en el sentido de
que los cortes eléctricos son muy frecuentes y el óxido empieza
a brotar por debajo de la pintura.
La
calidad del aire, y el crecimiento del parque automotor
El
crecimiento del parque automotor en Bolivia, por consecuencia de
la importación de los vehículos usados “Katrina” y de origen
japonés, muestra records nunca alcanzados. Además de la economía
de los importadores de vehículos nuevos, quien más sufre de este
problema es la salud de la población, al crecer de manera
paralela el grado de contaminación atmosférica y por
consecuencia los casos de Infecciones Respiratorias Agudas
(IRAS).

Fuente:
Elaboración propia en base a Datos INE, RUAT e IBNORCA.
Las preguntas para los tomadores de decisiones serán: ¿estarán
nuestras ciudades en la capacidad de recibir esta avalancha de
autos?, ¿será una política económica adecuada la importación de
autos usados?, ¿no serán mayores los costos de recuperación de
la salud de la población que los beneficios de empleo en zonas
francas y los ingresos por este rubro?
(*) Estudiante de Maestría en Proyectos
para el Desarrollo de la Universidad Andina Simón Bolívar.
Comentarios bienvenidos a
newsletter@inesad.edu.bo.
(1) Cálculo realizado por el autor en
base a que New Orleáns tenía más de 500,000 habitantes en año
2005 y al igual que todas las ciudades americanas supera el
índice de 500 vehículos por mil habitantes.
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2007.
The opinions expressed in this newsletter are those of the
author and do not necessarily coincide with those of the Institute.
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