El
Tratado de Libre Comercio (segunda parte)
Por
Beatriz Muriel
Hernández*, La Paz, 1 Diciembre 2008.
En días pasados, el Gobierno de
Estados Unidos suspendió las preferencias arancelarias
derivadas del ATPDEA a Bolivia, en un escenario de
irreverencias diplomáticas que tuvieron sus secuelas.
Las exportaciones bajo el ATPA/APTDEA, sin embargo, ya
habían caído desde 2007, como fruto de la incertidumbre
sobre la renovación del Acuerdo: Las ventas bajaron de 172.1
millones de USD en 2006 a 153.3 millones de USD en 2007 (ver
Gráfico 1).
Gráfico 1: Exportaciones bajo el ATPA/ATPDEA (En
millones de USD)

Fuente: Elaboración propia con base a información de
International Trade Comission.
Las consecuencias económicas de la no-renovación del ATPA/ATPDEA
ya estuvieron reflejándose (ceteris paribus) no solamente en
un menor volumen de exportaciones, sino también de ingresos
y empleo. En particular, las repercusiones sobre las fuentes
de trabajo han sido tema de debate en los ámbitos públicos y
empresariales, por su gran importancia social y económica;
ya que provocaría pérdidas de empleos, mermando su calidad
(1).
Pese a la relevancia del tema, sin embargo, las cifras sobre
la generación de empleos han sido variadas y altamente
dispersas. A nivel estatal, UDAPE – basada en una muestra de
empresas exportadoras – estimó 9,604 empleos directos e
indirectos (estos últimos generados a partir de los
requerimientos de consumo intermedio nacional) para el año
2005 (2). Cifras alternativas
oscilan entre un máximo de 100,000 en 2005, pasando por
50,000 (Confederación de Empresarios Privados) y llegando a
25,000 empleos entre directos e indirectos (Instituto
Boliviano de Comercio Exterior) en 2007
(3). En los últimos casos, no obstante, no se conocen
las formas de estimación.
La gran dispersión en las cifras ciertamente genera aún
mayores dudas sobre ¿Cuán importante ha sido el ATPA/ATPDEA
en término de empleos? Afortunadamente, la literatura
económica ha desarrollado una metodología para estimar el
uso del empleo a partir de los requerimientos de insumos. En
particular, el empleo directo derivado de las exportaciones
de, por ejemplo, chompas puede deducirse conociendo la
cantidad de empleo que se requiere para producir una unidad
de chompa y multiplicándola después por el volumen de
exportaciones. El empleo indirecto, derivado del consumo
intermedio nacional utilizado para la producción de chompas,
es estimado calculando el empleo (directo e indirecto)
utilizado por ese consumo intermedio por unidad de chompa y
posteriormente también multiplicado por el volumen de
exportaciones (4).
El Gráfico 2 expone los resultados de las estimaciones para
el período 1992-2007. De manera coincidente al volumen de
exportaciones (2.09 millones de USD) al inicio de la
vigencia del Acuerdo, se utilizaron apenas 753 fuentes de
trabajo (entre directas e indirectas) bajo el ATPA. La
renovación del Tratado en 2002 - que amplió las preferencias
arancelarias a bienes con ventajas comparativas en el país
como textiles y confecciones - no solamente se refleja en
significativos aumentos de las exportaciones (ver Gráfico 1)
sino también de fuentes de trabajo. El año 2006 sería el de
mayor uso de empleos: Aproximadamente 26,132 directos y
17,541 indirectos, llegando a un total de 43,673.
Posteriormente, y como ya se mencionó, la posible
no-renovación del Acuerdo ya habría provocado una caída en
las fuentes de trabajo entre 2006 y 2007; de 9,594 empleos
directos y de 6,509 indirectos.
Gráfico 2: Empleos Directos e Indirectos Generados Bajo
el ATPA/ATPDEA

Fuente: Elaboración propia con
base a información de International Trade Comission y al
Instituto Nacional de Estadística.
La importancia del ATPA/ATPDEA
en términos de empleos urbanos también puede ser analizada a
través de su participación en el mercado laboral. A nivel
agregado, su incidencia es relativamente baja: 1.7% de la
población ocupada en 2006 y 1.0% en 2007%. Tomando en
cuenta, sin embargo, que el empleo generado por el ATPA/ATPDEA
está concentrado principalmente en el sector de manufacturas
(91.2% en 2006 y 88.9% en 2007) se presentan participaciones
más significativas: 9.6% en 2006 y 5.8% en 2007.
Finalmente (tomando en cuenta la información de la primera
parte del Artículo, (El
Tratado de Libre Comercio ATPA/ATPDEA)
es importante comentar que algunas empresas que exportan
bajo el ATPDEA manifestaron que contarían eventualmente con
alternativas de exportación. Sin embargo, la compensación
llegaría a apenas el 33.9% de las exportaciones totales; lo
que podría relacionarse con una pérdida efectiva de
aproximadamente el 60% de empleos, manifestándose ya a
partir del año 2007. Adicionalmente, también será importante
tomar en cuenta las pérdidas de oportunidades de mercado y
de empleos que serán difíciles de ser compensadas.
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Artículos relacionados:
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Determinantes del Crecimiento
en Bolivia
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La Enfermedad Holandesa en Bolivia
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Turbulencia Económica
(*) Associated Researcher, Institute for
Advanced Development Studies, La Paz, Bolivia. The author
happily receives comments at the following e-mail:
bmuriel@mpd.ucb.edu.bo.
(1)
De acuerdo al
estudio de Muriel y Barja (2006) “Inserción Internacional en
Bolivia: Estrategias, Resultados y Perspectivas”, Maestrías para
el Desarrollo, los ingresos laborales de los empleados y obreros
de las empresas exportadoras son alrededor del 50% más altos que
de aquellas no exportadoras.
(2) Ver Gabriel Loza T. G.; H. S.
Zambrana y C. González B. (2006), “El ATPDEA: Un Análisis de
situación y Perspectivas”, Ministerio de Planificación del
Desarrollo Unidad de Análisis de Políticas Sociales y
Económicas, Nota de Coyuntura Nº 3.
(3) Ver “El Nuevo Día” (21/04/2006),“Hoy
Bolivia” (05/04/2006), “La Razón” (27/11/2008) y
www.cepd.org.bo.
(4) El lector que esté interesado en el
detalle de la metodología puede encontrarla, por ejemplo, en
Terra, M. C y B. Muriel H. (2007). "Sources of Comparative
Advantages in Brazil," Economics Working Papers (Ensaios
Economicos da EPGE) 658, Graduate School of Economics, Getulio
Vargas Foundation (Brazil).
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2006.
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author and do not necessarily coincide with those of the Institute.
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