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¿Cómo funciona
el mercado laboral en Bolivia?
Por Beatriz Muriel*,
La Paz,
3
de agosto
2009.
La
teoría sobre el comportamiento del mercado supone que los
precios son el resultado de las negociaciones (explicitas o
implícitas) entre oferentes y demandantes. En este sentido, en
el mercado laboral los trabajadores conformarían en conjunto la
oferta y las empresas la demanda; y el salario sería el
resultado de tales negociaciones asociadas a la productividad
laboral y al poder de negociación de las partes. En el caso de
Bolivia aún la relación de los participantes en el mercado es
más estrecha, pues aproximadamente solo el 38%
(1) de la población
ocupada es empleada u obrera; siendo la restante básicamente
auto-empleada, familiar o patronal (cuenta propia,
cooperativista, empleadora y trabajador familiar o aprendiz) con
retornos laborales que son estrechamente establecidos a partir
de los precios de los bienes o servicios que producen.
El Gráfico 1 a
seguir muestra que los ingresos laborales en Bolivia han
respondido justamente a factores que componen el mercado:
Gráfico 1:
Ingresos Laborales, Empleo y Productividad a nivel Nacional,
1997-2007 (En Bs. de 2007)
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Gráfico 1a
Crecimiento
promedio año: Ingresos Laborales y Empleo |
Gráfico 1b
Crecimiento
promedio año: Ingresos y Productividad Laboral |
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Fuente:
Elaboración propia con base a información del Instituto
Nacional de Estadística |
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A nivel
de rama de actividad se observa que el mayor crecimiento de la
población ocupada (proxy de la oferta laboral) se asocia al
menor crecimiento de los ingresos laborales. En un extremo se
encuentra el sector de construcción, con tasas de variación
porcentual promedio anual de 6,2% del empleo versus 0,2% del
ingreso y, en el otro extremo, destaca el sector agropecuario
con variaciones de -1,3% en el empleo versus 4,6% en el ingreso
(ver Gráfico 1a). Este resultado sugiere que la demanda ha sido
baja, pero sobretodo la evolución de la productividad laboral ha
acompañado la de los ingresos de manera positiva como se supone
se comporta el mercado laboral, resaltando nuevamente en los dos
extremos las ramas de construcción y agropecuaria.
Estas
apreciaciones son fundamentales para entender como se puede
crear empleos de mejor calidad en términos de ingresos laborales
más altos. En particular será difícil evitar el crecimiento de
la fuerza laboral (para evitar la caída de los salarios) ya que
corresponde al propio incremento poblacional; pero sí es
factible incentivar la demanda y la productividad laboral para
contrarrestar el efecto negativo de la oferta laboral sobre los
retornos. El sector ideal para
trabajar en esta área es el de manufacturas; por varios motivos:
i) Es una actividad intensiva en mano de obra; ii) es transable,
pudiendo aprovechar óptimamente los mercados internacionales; y,
iii) es relativamente fácil su incorporación de capital y
tecnología tangible e intangible. En este marco, los bolivianos
(gobierno y sociedad civil) deberíamos trabajar fuertemente en
dar las bases e incentivos necesarios y adecuados para dinamizar
al sector. |