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La desigualdad
del ingreso laboral en Bolivia
Por Beatriz Muriel*,
La Paz,
31
de agosto
2009.
Estimados lectores; este es el último artículo de una serie
realizada en torno a la problemática del mercado laboral, por lo
cual – como coordinadora del proyecto en Bolivia – me gustaría
agradecerles por el tiempo dedicado a la lectura así como los
comentarios que muchos de ustedes nos hicieron.
Este
último análisis se focaliza sobre la desigualdad de los ingresos
laborales. En general, es conocido por todos los bolivianos que
el país se encuentra en uno de los niveles de inequidad más
altos de America Latina. De acuerdo a la información de UDAPE
(Unidad de Análisis de Políticas Económicas y Sociales) el
índice de Gini (1) a nivel nacional
oscila entre un máximo de 0,62 estimado para el año 2000 y un
mínimo de 0,56 en 2007. En el área rural la brecha es aún más
marcada ya que alcanza un valor de 0,69 en 2000, cayendo a 0,64
en 2007.
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Índice de Desigualdad de GINI |
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1996 |
1997 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2005 |
2006 |
2007(p) |
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Bolivia |
0,59 |
0,59 |
0,58 |
0,62 |
0,59 |
0,60 |
0,60 |
0,59 |
0,56 |
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Área urbana |
0,51 |
0,52 |
0,49 |
0,53 |
0,53 |
0,54 |
0,54 |
0,53 |
0,51 |
|
Área rural |
0,61 |
0,63 |
0,64 |
0,69 |
0,64 |
0,63 |
0,66 |
0,64 |
0,64 |
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Fuente: UDAPE a partir de información de las
Encuestas de Hogares |
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(p) preliminar |
¿Cuáles son los factores que explican tales diferencias?
Inicialmente es importante señalar que se presentan problemas en
la medición de la información por varios motivos, siendo los más
importantes:
i) La
información recaba para el sector agropecuario (que agrupa el
mayor porcentaje de la población trabajadora rural) se encuentra
subestimada. El análisis de los investigadores del proyecto,
Andersen y Valencia, muestran que las encuestas de hogares se
realizan usualmente en los meses de baja actividad agrícola
(época de lluvias); siendo la encuesta para 2003-2004
prácticamente la única apropiada para el análisis de
desigualdad, ya que es representativa para todo un año. En este
contexto, las estimaciones de los ingresos por hora de las ramas
no-agropecuarias llegan a ser 2 a 3 veces mayores que los
no-agropecuarios para 2003-2004; sin embargo, para los restantes
años esta brecha alcanza a ser 5 a 8 veces.
ii) La
información parece estar subestimada, principalmente para la
población informal (por legalidad). De acuerdo a una encuesta
realizada a 600 microempresas, más del 50% de los declarantes
(una buena proporción cuenta-propias y empresas familiares)
señalan que en general los propietarios (como ellos) tienden a
subestimar los ingresos brutos.
iii) La
información no refleja cabalmente las diferencias en los costos
de vida. En las regiones, ciudades e inclusive zonas de una
misma ciudad, se observan tanto poblaciones con mayores niveles
de ingresos laborales como precios más altos de los diversos
productos; por lo que una buena estimación de la desigualdad
debería considerar de manera más exacta las disparidades en
términos de poder de compra.
Con
relación a la última observación, la estimación del coeficiente
de Gini por diferencias en consumo, calculado por Andersen para
2001, 2002 y 2005, asciende a 0.44 a nivel nacional, siendo
menor que en el caso de las inequidades medidas por ingresos.
Las
deficiencias en la información, sin embargo, no significa que el
problema de desigualdad no sea importante en Bolivia,
simplemente sugiere que es menos alarmante a lo usualmente
comentado en varios artículos y documentos. Factores adicionales
relevantes - recabados de varios estudios – muestran que las
disparidades en los ingresos laborales también se explican por
los siguientes aspectos:
i) Diferencias
en años de educación entre trabajadores,
ii) Problemas
de segregación ocupacional por género, donde las mujeres
trabajan en actividades “femeninas” de menor remuneración, y de
discriminación contra la población femenina asociada a los
mayores costos laborales derivados del embarazo,
iii) Disparidades
en la calidad educacional, que explican buena parte de las
brechas salariales entre la población indígena versus
no-indígena en desmedro de la primera, y
iv) Problemas
de segmentación laboral, donde una buena parte de la población
trabajadora (usualmente no calificada y pobre) se encuentra en
actividades de baja remuneración, como agropecuaria y comercio;
estando limitados, por sus habilidades, al acceso de empleos de
mayor remuneración como, por ejemplo, en los sectores de
educación y financiero y ramas más productivas.
En resumen, las
diferencias salariales muestran problemas en el mercado laboral
que deben ser estudiados con mayor profundidad a fin de dar las
recetas adecuadas hacia una mayor equidad monetaria en la
sociedad boliviana.
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