|
Los Mecanismos Financieros de REDD y sus Implicaciones para
Bolivia
Por
Claudia
Cordero*,
La Paz,
30
noviembre
2009.
REDD, el mecanismo
de Reducción de las Emisiones de
la Deforestación y Degradación forestal, establece que los
países que reduzcan las emisiones de carbono provenientes de
la deforestación serán compensados financieramente, con la
intención de abordar el cambio climático, la pobreza rural, la
conservación de la biodiversidad y, en consecuencia, la
sostenibilidad de los servicios ambientales de los
ecosistemas.
El mercado de carbono surge como uno de los esfuerzos para
mitigar el cambio climático, a partir de la necesidad de
reducir emisiones de gases de efecto invernadero por parte de
los países industrializados. Mediante la transacción de los
bonos de carbono, se benefician las empresas que no contaminan
o que disminuyen la contaminación, y pagan las que generan
mayor contaminación de la permitida. A pesar de que el mercado
regulado sigue creciendo (en 2008 se transaron hasta 126
billones de US$), se evidencian serias dificultades para la
adecuada implementación del MDL y además, efectos de la crisis
financiera que reduce niveles significativos de proyectos.
De manera que se ha puesto en la arena internacional la
discusión sobre los mecanismos de financiamiento para las
actividades de implementación de REDD en los países en
desarrollo con bosques tropicales. Las propuestas actuales
esbozan principalmente 3 mecanismos o enfoques de
financiación: 1) mecanismo de mercado (como sugieren la
mayoría de los países industrializados), 2) fondo voluntario
(como sugiere por ejemplo Brasil, que coincide con la posición
de Bolivia) y 3) mecanismo híbrido vinculado al mercado (como
son las propuestas de GREENPEACE, CCAP o Noruega).
Si bien existen ciertas ventajas y desventajas de cada
enfoque, y se han logrado clarificar los puntos convergentes y
divergentes al respecto, los temas evidentes que
necesariamente deben ser considerados para su implementación
incluyen los incentivos reales para ambas partes del
acuerdo (países desarrollados y países en desarrollo), la
metodología precisa y comparable, el desarrollo de
capacidades y el financiamiento adecuado y
consistente.
Si bien a través del mercado de carbono se podrían generar
recursos a gran escala, el principal desafío es evitar la
desestabilización del mercado global de carbono con una
inundación de créditos de REDD que volatilice los precios y
ponga en riesgo la reducción global de emisiones, al desplazar
la inversión en tecnologías limpias. Por su parte, el fondo
voluntario lograría recursos a menor escala y necesitaría una
estructura administrativa muy transparente y no-burocrática
para su efectividad; en tanto que el enfoque híbrido,
vinculado al mercado, garantiza recursos para la construcción
de capacidades y una gradual implementación de REDD.
La posición política de Bolivia en las negociaciones
internacionales de Cambio Climático gira en torno a la deuda
climática, la declaración de los derechos de la Madre Tierra,
la participación activa de los pueblos indígenas, reducciones
profundas por parte de los países desarrollados, transferencia
de tecnologías limpias a países en desarrollo y un
financiamiento integral vía no-mercado.
En este contexto, cómo se podría vincular el mecanismo de
financiamiento REDD con la posición boliviana? Abordar el
problema de la deforestación en Bolivia requiere
financiamiento a gran escala. Si bien un fondo podría ser un
mecanismo participativo para pueblos indígenas, el
financiamiento no estaría garantizado y menos aún de manera
predecible, tampoco se garantiza la ausencia de limitaciones
operativas, institucionales, normativas ni burocracia.
Es probable que un enfoque híbrido responda mejor al
planteamiento boliviano dado que se obtendrían recursos para
la construcción de capacidades, se garantizaría la activa y
efectiva participación de los actores locales, pueblos
indígenas y comunidades locales, y se lograrían mayores fondos
financieros para la implementación de REDD y la planificación
del manejo de recursos ambientales, conservación de la
biodiversidad y lucha contra la pobreza.
Las lecciones aprendidas en Bolivia revelan la necesidad de
abordar la construcción de capacidades para lograr
metodologías apropiadas y precisas que sustenten las
intervenciones; la participación de actores locales, pueblos
indígenas y comunidades locales en el proceso de planificación
e intervención para lograr consenso y apropiación; así como la
distribución de beneficios reales y tangibles a los actores
directos, quienes son responsables de la sostenibilidad de las
intervenciones.
Entonces, ¿cómo construir un mecanismo financiero para REDD
viable en Bolivia? Sobre la base de un marco legal e
institucional adecuado, se requiere abordar:
-
Gobernanza,
referida a la eficacia, calidad y buena orientación de la
intervención del Estado, con un equilibrio sano entre el
Estado, la sociedad civil y el mercado;
-
Soberanía, para la toma de decisiones autodeterminadas que
permitan mantener la identidad nacional y la defensa
sostenible de los recursos naturales;
-
Construcción de capacidades para garantizar la
sostenibilidad, tanto de los procesos de implementación como
de los mecanismos de distribución de beneficios;
-
Participación activa y efectiva de los pueblos indígenas y
comunidades locales, como actores principales del mecanismo
REDD y por tanto beneficiarios, quienes garantizarán la
sostenibilidad del mecanismo mediante su participación bajo
el principio de “consentimiento libre, previo e informado”.
Artículos relacionados:
-
REDD como una estrategia de
desarrrollo
-
Environment versus
Development
|
( *)
Autor
invitado. La autora agradecería comentarios a:
claukorp@gmail.com.
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2009.
The opinions expressed in this Newsletter are those of the
author, and do not necessarily reflect those of the Institute or
of the sponsors.
If you would like to receive the Monday Morning
Development
Newsletter by e-mail, please
fill in your information here:
|