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Las Reservas
Internacionales del Banco Central
Por Luis Carlos Jemio*, La Paz, 15 Marzo 2010.
La bonanza de precios que ha disfrutado la economía en los
últimos cinco años (del 2005 al 2009), le ha permitido al país
experimentar un significativo ingreso de recursos externos, los
cuales han contribuido a incrementar las reservas del Banco
Central y del sistema financiero en su conjunto. Las reservas
internacionales netas (RIN) del BCB se han incrementado de US$
1.121 millones en diciembre de 2004 a US$ 8.459 millones en
diciembre de 2009 (cuadro 1).
Este importante nivel de RIN constituye un importante respaldo
para la estabilidad financiera y cambiaria de la economía. Sin
embargo, las RIN también generan la percepción que la economía
tiene un amplio margen de maniobra para aplicar políticas
contra-cíclicas con el objeto de contra-restar los efectos
recesivos de la crisis económica y también para financiar los
proyectos de desarrollo que piensa ejecutar el gobierno a través
de las empresas públicas. Sin embargo, es fundamental realizar
algunas precisiones para poner en real perspectiva la
conveniencia que el gobierno utilice las RIN del Banco Central
para conducir políticas contra-cíclicas o para financiar los
proyectos de inversión de las empresas públicas.
En primer lugar, es importante entender que las RIN son un
activo que tiene el BCB, como contraparte de la acumulación de
pasivos que ha realizado la institución emisor a través del
tiempo. Es decir, el aumento en las RIN es el resultado de que
el Banco Central ha venido acumulando pasivos con los demás
agentes de la economía, incluyendo al sector público no
financiero (SPNF), el resto del sistema financiero y con el
público en general.
Como puede verse en el cuadro 1, a diciembre de 2009, US$ 2.672
millones de los pasivos del BCB corresponden a la emisión
monetaria, es decir a los billetes y monedas que están en poder
del público y en las cajas de los bancos. La emisión en
diciembre de 2004 era de solo US$ 531 millones por lo que en
estos últimos 5 años ésta aumentó en 5 veces.
Por otra parte, US$ 2.855 millones corresponden a pasivos netos
que tiene el BCB con el resto del sistema financiero,
correspondientes a los depósitos que realizaron las entidades
financieras en el Banco Central y a la compra de papeles
públicos que realizó el sistema financiero cuando el BCB
implementó su política de esterilización del exceso de liquidez
del sistema financiero, para reducir las presiones
inflacionarias, a través de las operaciones de mercado abierto (OMAs).
Un valor de US$ 1.703 millones corresponde a pasivos netos del
BCB con el SPNF, de los cuales US$ 694 millones son de los
gobiernos sub-nacionales (alcaldías y municipios), US$ 607
millones del gobierno central (TGN), US$ 205 millones de la
seguridad social y solamente US$ 197 millones de las empresas
públicas. Finalmente, US$ 1.389 corresponden al capital y
reservas del BCB.
Cuadro 1: Balance del Banco Central (millones de US$)

En este sentido, es
importante destacar los siguientes puntos:
En primer lugar, no es
conveniente que el BCB utilice las RIN para otro propósito que
no sea el de garantizar la estabilidad del sistema financiero.
Los agentes económicos podrían en algún momento desear
reestructurar sus portafolios y cambiar sus activos de
bolivianos a dólares, por lo que el BCB debería tener en todo
momento las divisas necesarias para responder a un cambio en las
preferencias, lo cual no ocurrirá si las RIN del BCB han sido
utilizadas para financiar los proyectos de inversión de las
empresas públicas.
Segundo, el gobierno podría perfectamente recurrir a sus
depósitos en el BCB para este fin, pero como vimos
anteriormente, un monto importante de los depósitos pertenece a
los gobiernos regionales y no a las empresas públicas. Los
depósitos del SPNF, sin embargo, pueden ser utilizados para
llevar adelante políticas contra-cíclicas, mediante la
estabilización inter-temporal del gasto público. Esta política
es utilizada ampliamente en otros países, pero a través de
fondos de estabilización que funcionan en forma separada del
banco central. En este sentido, sería importante que en Bolivia
se separen aquellos depósitos pertenecientes al SPNF en un fondo
de estabilización independiente y fuera del BCB, dejando que
este último cumpla sin interferencias su función fundamental de
mantener la estabilidad financiera de la economía. Es
fundamental mantener la independencia del BCB para asegurar la
solidez del sistema financiero.
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