Constantemente la gente se pregunta si la
política adoptada por el Banco Central de fijar el tipo de
cambio es una buena o mala idea. La respuesta a esta
interrogante, sorprendentemente, no se encuentra en el
Banco Central o en la Política Monetaria, más bien se
encuentra en el lado del Gobierno o de la Política Fiscal.
Para entender esto pensemos en un modelo muy sencillo
desarrollado por Krugman (1979) [1] referido a las crisis de
Balanza de Pagos.
El modelo
de Krugman es un modelo macroeconómico articulado que
muestra que por lo general, los intentos de fijar el tipo de
cambio nominal al final siempre terminan en una crisis de
Balanza de Pagos. Por Crisis de Balanza de Pagos se entiende
como una situación en que un país gradualmente está
perdiendo Reservas Internacionales y en determinado momento
los especuladores atacan a la moneda extranjera. Este es
típicamente un comportamiento natural del comportamiento
maximizador de los inversores. Cuando ellos perciben que
en algún momento el Banco Central ya no va a ser capaz de
usar las Reservas Internacionales para mantener el tipo de
cambio, comienzan a especular con la moneda para acelerar
una depreciación. Pero eso puede estar todavía lejos de que
suceda en Bolivia, o no? Una versión simple del modelo de
Krugman nos ayuda a responder esta pregunta, usando solo 3
ecuaciones. La primera ecuación es la de la Paridad del
Poder de Compra (PPP por sus siglas en ingles).
Pt
= e x Pt*
(1)
donde P
es un índice de precios domestico (IPC), P*
es un índice de precios externos y e es el tipo de
cambio nominal. Asumiendo que los precios internacionales P*
se encuentran fijos, la ecuación (1) indica que el tipo de
cambio determina el nivel de precios de la economía, más aún
si además el tipo de cambio esta fijo, entonces el nivel de
precios interno también esta fijo.
El segundo
componente es una versión simple de demanda de dinero basada
en la teoría cuantitativa.
Mt
x v = Ptyt
(2)
donde M
es la cantidad nominal de dinero, v es la velocidad
de circulación del dinero e y es el PIB real. Si
consideramos que la dicotomía clásica es valida, sabemos que
el PIB real es determinado en el sector real de la economía.
Por tanto la ecuación 2 determina la cantidad nominal de
dinero M dada una velocidad de circulación constante.
El último
componente es la ecuación de balance del Banco Central que
nos muestra que la cantidad nominal de la cantidad de moneda
domestica M es igual a las reservas internacionales
F, mas el crédito domestico que da el Banco Central
CD.
Mt
= Ft + CDt (3)
Esta es la
ecuación más importante, pues nos indica que cualquier
intento del Banco Central de modificar la cantidad nominal
de dinero doméstico incrementando el crédito interno se
traducirá en una caída en las Reservas Internacionales.
La historia
o la respuesta a la pregunta entonces es la siguiente:
Déficits fiscales o la imposibilidad del gobierno de
endeudarse para financiarlos, obligara al Banco Central a
incrementar su crédito interno (crédito al gobierno), de
esta manera reduciendo las Reservas Internacionales hasta
llegar a un límite donde mantener el tipo de cambio fijo sea
insostenible. Este podría ser el caso de la economía
boliviana, en la medida que no exista un adecuado manejo
fiscal.