Bolivia es un país que posee una gran cantidad de
recursos naturales, tanto de recursos naturales no
renovables del sub suelo, como es el caso de hidrocarburos y
minería, como de recursos renovables del medioambiente, como
es el caso de los bosques, suelo y recursos hídricos que
proveen bienes y servicios ecosistémicos. Las actividades de
la economía que están directamente relacionadas con la
explotación de los recursos naturales (agricultura, sector
pecuario, silvicultura, caza y pesca, hidrocarburos y
minería) generaron el 36% del PIB en 2008 (incluyendo los
impuestos a la producción pagados por estas actividades).
Sin embargo, ésta no es una medida adecuada de la
contribución del medioambiente en la generación del producto
y del ingreso de la economía, ya que en ésta también
intervienen varios factores de producción, como el trabajo y
capital humano, el capital invertido por la economía,
también denominado capital producido, además de los recursos
naturales propiamente tales, renovables y no renovables, por
lo que la parte del producto atribuible a los recursos
naturales es solo una fracción del PIB de estos sectores.
En un estudio recientemente elaborado por INESAD
(1), se realiza una medición más aproximada de la
contribución de los recursos naturales a la generación del
producto y del ingreso, utilizando para ello la metodología
de Cuentas Medioambientales y Económicas, desarrollada y
publicada por Naciones Unidas, Comisión Europea, FMI, OECD y
Banco Mundial (2).
Cuadro 1: Contribución de los Recursos
Naturales al PIB (porcentaje del PIB)

Los resultados obtenidos en el estudio muestran que la
contribución de los recursos naturales al PIB, también
denominada Renta de los Recursos (RR), ha tenido un
comportamiento variable en el tiempo (Cuadro 1). La RR
disminuyó su participación en el PIB de 8.6% en 1990 a 7.7%
en 2000, debido a la caída de la RR de los recursos no
renovables. Esta última se redujo de 4.4% del PIB en 1990 a
2.2% del PIB en 2000. La crisis internacional explica en
gran medida este descenso, ya que para el año 2000 los
precios internacionales de las materias primas se
encontraban en niveles muy bajos. En este periodo, los
recursos renovables aumentaron su contribución en la
generación del PIB de 4.2% a 5.4%.
Entre el 2000 y el 2008 se produce un significativo
incremento en la contribución de la RR al producto, pasando
ésta a representar 20.7% del PIB para el año 2008. Este
aumento se debe casi en forma exclusiva al gran salto
ocurrido en la RR de los recursos no renovables, que se
incrementaron a 15.5% del PIB para 2008. La RR de los
hidrocarburos subió de 1.2% en 2000 a 10.2% del PIB en 2008.
Este aumento se debió fundamentalmente al incremento en los
volúmenes de exportación (venta de gas al Brasil) y en forma
aún más importante, al significativo aumento en los precios
de los hidrocarburos en el mercado internacional. La RR de
minería por otra parte subió de 1.1% en 2000 a 5.3% del PIB
en 2008. De la misma forma, este incremento se debió a los
mayores volúmenes de producción, como resultado de la puesta
en marcha de proyectos mineros importantes, como es el caso
de San Cristóbal y San Bartolomé, pero también por el
incremento de los precios de minerales en los mercados
internacionales.
La participación de la RR de los recursos renovables en
el PIB se ha mantenido mucho más estable a través del
tiempo, pasando de 4.2% del PIB en 1990 a 5.4% en 2000 y a
5.2% en 2008. El incremento más importante se dio en el
sector de la agricultura industrial, que entre 1990 y 2000
subió de 0.5% a 0.9% del PIB. La gran expansión de la
agroindustria exportadora del oriente del país explica este
incremento. También se incrementó en forma importante la RR
del recurso agua, que pasó de 0.6% del PIB en 1990 a 1.5% en
2000 y a 1.4% en 2008. Esta contribución está dada tanto por
el consumo de agua por parte de los hogares e industrias,
así como por la generación de hidroelectricidad.
En resumen, a pesar de la abundancia de recursos
naturales con que cuenta el país, la contribución de estos a
la generación del producto ha experimentado un significativo
incremento solo en años recientes, debido a los mayores
volúmenes de producción y a los precios de exportación más
elevados para las materias primas, especialmente de recursos
no renovables del subsuelo. También se observa que a pesar
de la abundancia de recursos naturales renovables con que
cuenta el país, como es el caso de los recursos forestales,
suelo y recursos hídricos, la contribución de los mismos al
producto ha sido más reducida y se ha mantenido estable a
través del tiempo, lo que evidencia que existe una
sub-explotación de estos recursos.