Otro aporte de Fundación Inesad (2)

Foto: Hernán Zeballos.

Continuando con el análisis de otros aspectos del informe de evaluación de la economía y del desarrollo en Bolivia, el capítulo tercero que trata del desempeño del sector externo es muy valioso porque recordemos que a lo largo de la historia nacional nuestra economía ha dependido de la exportación de minerales, recordemos el largo periodo de la plata extraída del increíblemente rico depósito de minerales el cerro de Potosí, posteriormente el estaño y otros minerales. Desde hacen uno 40 años el país ha diversificado sus exportaciones al haber apoyado el desarrollo agropecuario en el marco de la política de integración nacional, Oriente – Occidente.

¿Cuál es el enfoque que le da el documento de Inesad al tratamiento del desempeño del sector externo?

Es un análisis en base a datos sobre la Balanza de pagos en el cual distingue que «en lo que va del siglo XXI en tres periodos; dependiendo de si el resultado de la Balanza de Pagos o la posición internacional. Quien determina estos periodos. El país habrá transitado de una situación desfavorable y perdida de activos de reserva a una situación de acumulación continua, para cerrar; el 2018, en un periodo de uso intensivo de Activos de Reserva y tener una posición de inversión internacional deudora con el resto del mundo».

Prosigue el autor: «el presente capítulo se organiza en tres partes. La primera parte evalúa la evolución de los saldos de los Activos de Reserva, encontrando los principales determinantes en los diferentes periodos; la segunda parte describe el comportamiento de la posición de inversión internacional (PII), desagregando esta en activos y pasivos, ambos capítulos concentran el análisis desde inicios del siglo XXI al cierre de 2018. El capítulo concluye mostrando algunos indicadores descriptivos relevantes del sector externo los cuales podrían interpretarse como algunos retos y perspectivas».

«Las principales conclusiones, perspectivas y posibles recomendaciones dan cuenta de tres periodos: a) reducción en un entorno bajo de activos 2000- 2002, b) continua expansión fuerte y acumulación (2003-2014), y c) uso y fuerte reducción de saldos (2014 en adelante) Si bien el resultado de la inversión internacional acota estos ciclos, básicamente mantienen la idea fuerza de tres períodos distintos en el sector externo.

En un cuadro el texto se refiere a las principales variables vinculadas al sector externo.

Señala: «en todo lo que va del siglo XXI, la acumulación de activos de reserva, estuvo relacionadas con la evolución de los términos de intercambio; la brecha ahorro-inversión (S-I), reflejo de la Capacidad/necesidad de financiamiento de la economía y; la estabilidad de precios en el mercado interno, la cual generó un ambiente apropiado para promover influjos de capital externo, repercutiendo en la acumulación de activos de reserva y generando condiciones para que el ente emisor pueda apreciar la moneda nacional.

La brecha positiva (S-I) se tradujo en un descenso importante de la tasa de interés; empero, en el último lustro, dada la libre movilidad de capitales, reflejado en fluctuaciones de los Activos de Reserva y la decisión de la Autoridad Monetaria de mantener invariante el tipo de cambio, las tasas de intereses pasivas del sistema financiero se fueron incrementando, hecho consistente con una brecha (S -I) negativa».

Este conjunto de trabajos, con sus conclusiones y recomendaciones son, sin lugar a dudas, para todos aquellos nuevos funcionarios que estarán a cargo del manejo de nuestra política económica y monetaria extremadamente útiles para definir las acciones necesarias en esta materia».

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