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Crecimiento, Empleo y Productividad
Por
Luis Carlos Jemio*, La Paz, 19 Mayo 2008.
La economía
boliviana tiene el doble reto de aumentar el crecimiento en el
empleo e incrementar la productividad laboral, para resolver en
forma efectiva el problema de pobreza en la que actualmente se
encuentra la mayor parte de la población. A nivel
macroeconómico, el vínculo entre la pobreza y el crecimiento del
producto puede ser conceptualizado en términos de la
productividad promedio de la fuerza de trabajo, la cual a su vez
se ve reflejada en bajos niveles de salarios reales y bajos
niveles de ingresos de los trabajadores por cuenta propia. Una
baja productividad laboral promedio puede estar dada por una
escasa dotación de capital por trabajador y por el uso de
tecnología rezagada.
Cuando en un
país existen altas tasas de crecimiento económico, que conducen
a incrementos sostenidos en la capacidad productiva, se generan
oportunidades de empleo con mayores niveles de productividad.
Esto permite a su vez una progresiva absorción de los
desempleados y subempleados en actividades económicas en
expansión, con niveles más altos de productividad. En este
proceso, los pobres pueden ser capaces de aumentar su
productividad e ingresos en sus ocupaciones actuales, o
moviéndose a nuevas ocupaciones que requieran mayores
calificaciones y/o mejor tecnología.
Cuadro 1:Crecimiento del producto, empleo y
productividad en Bolivia

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Bolivia no
ha podido generar esta dinámica virtuosa de crecimiento en el
producto, empleo y productividad. Como puede observarse en el
cuadro 1, durante el período 1992-1999, la economía boliviana
creció a una tasa promedio anual de 4,11%, mientras que el
empleo lo hizo a una tasa de 7,82%, por lo que la productividad
laboral experimentó una significativa caída, a una tasa anual de
3,45%. Durante este período, prácticamente todos los sectores de
la economía experimentaron crecimientos en sus niveles de
producto, siendo los más dinámicos los sectores agropecuario y
servicios financieros, con tasas superiores al 7% por año, y los
de menor crecimiento los sectores agropecuario, minería e
hidrocarburos, y comercio, con tasas apenas por encima del 3%
anual. Sin embargo, en prácticamente todos los sectores el
empleo creció a tasas mayores, por lo que la productividad
tendió a caer en casi todos ellos, con excepción de minería e
hidrocarburos, electricidad gas y agua, y otros servicios, donde
el crecimiento del producto fue mayor al del empleo. Es decir,
si bien durante este período hubo crecimiento en el empleo, éste
fue esencialmente de baja productividad.
En el
período 1999-2005, la economía tendió a desacelerarse
significativamente, siendo la tasa de crecimiento promedio anual
del producto de 2,29%. La creación de empleo durante este
período también tendió a reducirse, creciendo éste a una tasa
anual de 2,27%, por lo que la productividad laboral para la
economía en su conjunto permaneció prácticamente estancada,
creciendo a una tasa de solo 0,02% por año en promedio. La
desaceleración en el producto de la construcción, servicios
financieros y electricidad gas y agua, implicaron caídas en la
productividad del trabajo en estos sectores, mientras que la
menor generación de empleo en la agricultura, manufactura y
comercio, permitió que la productividad en estos sectores
experimente algún incremento. Es decir, durante este período
existió una baja generación de empleo y la tasa de desempleo
tendió a incrementarse, permaneciendo la productividad laboral
prácticamente estancada.
Un indicador
que mide la relación existente entre el crecimiento del empleo y
del producto, es la elasticidad empleo-producto (el cambio
porcentual del empleo ante un cambio porcentual del producto).
Esto implica que cuando el crecimiento económico es intensivo en
empleo, éste puede deberse a la expansión de sectores con una
alta elasticidad empleo-producto. Sin embargo, es importante
notar que la elasticidad refleja la inversa de la productividad
laboral, por lo que una elasticidad mayor a la unidad implica
que el crecimiento económico va a generar una caída en la
productividad, mientras que una elasticidad menor a la unidad
significa que la expansión del empleo está ocurriendo
conjuntamente con un incremento en la productividad. Un
incremento en la productividad podría conducir a una reducción
en la elasticidad empleo del crecimiento.
Durante el
período 1992-1999, la elasticidad producto empleo de la economía
fue de casi 2, lo que implicó que el empleo creció a una tasa
dos veces mayor al crecimiento del producto, lo que explica la
caída observada en la productividad laboral. Los sectores que
presentaron mayores caídas en la productividad fueron los que
exhibieron mayores elasticidades empleo-producto, como es el
caso del comercio, manufactura y sector agropecuario. Por otra
parte, los sectores con elasticidades bajas experimentaron
incrementos en de productividad, como es el caso de la minería e
hidrocarburos, electricidad, gas y agua y otros servicios.
Durante el
período 1999-2005, la elasticidad global empleo-producto fue
casi igual a la unidad, por lo que durante este período la
productividad permaneció prácticamente constante. El sector con
mayor elasticidad, y por lo tanto uno de los que experimentó la
mayor pérdida de productividad, fue el de electricidad, gas y
agua. Los sectores con baja elasticidad, y que por lo tanto los
que exhibieron incrementos de productividad, fueron:
agropecuario, minería e hidrocarburos, manufactura y comercio.
Es interesante hacer notar que los sectores que presentan
elasticidades negativas muestran en este caso caídas de
productividad (construcción y servicios financieros). Esto se
debe a que estos sectores experimentaron caídas en el producto e
incrementos en el empleo. Sin embargo, podrían existir casos de
sectores con elasticidades negativas que presenten incrementos
en la productividad, lo que ocurre cuando se dan aumentos en el
producto con caídas en el empleo.
Por lo
tanto, el incrementar la elasticidad del empleo en actividades
individuales puede que no sea un objetivo siempre deseable, ya
que esto podría significar una reducción de la productividad en
una economía que puede ya estar caracterizada por una baja
productividad laboral generalizada.
Con respecto
a cambios de elasticidades empleo-producto en el tiempo, se
esperaría que éstas caigan gradualmente a medida que el país se
vuelve más desarrollado y relativamente menos abundante en el
factor trabajo. Por ejemplo, un crecimiento del PIB de 5% por
año y una elasticidad empleo-producto de 0,7, permitiría un
crecimiento del empleo de 3,5%, superior a la tasa de
crecimiento de la fuerza de trabajo en Bolivia. Por lo tanto, un
crecimiento sostenido de esta magnitud en un período
relativamente largo, permitiría a la economía completar la
llamada “transición de Lewis”, es decir, la absorción de la
“mano de obra excedentaria” en sectores modernos.
Artículos relacionados:
-
El Problema del Empleo en Bolivia
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Salary versus Productivity
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What is a Good Job?
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How Productive is the Informal Sector?
(*) Researcher at the Institute for
Advanced Development Studies, La Paz, Bolivia. The author
happily receives comments at the following e-mail:
lcjemio@grupointegral.bo
.
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2006.
The opinions expressed in this newsletter are those of the
author and do not necessarily coincide with those of the Institute.
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