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¿Qué equitativo es la distribución del IDH?
Por
Luis Carlos Jemio*, La Paz, 29 de octubre 2007.
La distribución de los recursos provenientes del Impuesto
Directo a los Hidrocarburos (IDH), creados mediante la Ley
3058, ha sido un tema de mucha controversia durante la discusión
de esta Ley en 2005.
De acuerdo a la misma, el IDH equivale al 32% del valor de la
producción de hidrocarburos en el país, es decir de la
producción de petróleo, gas natural y GLP, tanto para la venta
en el mercado interno como para las exportaciones. Según la Ley
3058 y los decretos supremos que la reglamentan, la distribución
del IDH debe ser realizada tomando en cuenta los siguientes
criterios:
·
4%
de la producción departamental es distribuido a cada uno de los
4 departamentos productores, (Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz y
Cochabamba), representando un 12,5% del IDH total recaudado.
·
2%
de la producción nacional va a cada uno de los 5 departamentos
no productores,(La Paz, Oruro Potosí, Beni y Pando), lo que
representa un 31,3% del IDH.
·
4,5% del valor total de la producción de hidrocarburos (14,1%
del IDH) va al Fondo de compensación para los departamentos que
se encuentren por debajo del IDH nacional promedio (todos los
departamento excluyendo Tarija).
·
7%
del IDH para el Fondo de Compensación para La Paz, Cochabamba y
Santa Cruz, por ser éstos los departamentos de mayor población,
y es distribuido entre los municipios (80%) y universidades
(20%) de estos tres departamentos, de acuerdo a la población de
los mismos.
·
De
los recursos que percibe el TGN, un 5% del IDH total va para un
Fondo Indígena para financiar proyectos de desarrollo productivo
y social; y el restante 30,2% queda como saldo para el TGN, el
cual también es coparticipado por las Fuerzas Armadas, Policía
Nacional, Fondo de Redes y otros.
De acuerdo a la normativa vigente, la distribución del IDH para
el año 2007 aparece resumida en el gráfico siguiente. En este
esquema, las regiones reciben el 64,8% del IDH y el TGN el
35,2%. De los recursos que van a las regiones, las prefecturas
perciben 32,8% del IDH; 25,6% del IDH va a los municipios y 6,4%
del IDH a las universidades.
Gráfico 1:
Distribución porcentual del IDH de acuerdo a la norma vigente
 
Al analizar la distribución del IDH entre los departamentos,
se observa que ésta es bastante homogénea y refleja básicamente
un criterio de distribuir los recursos en partes iguales entre
las regiones.
Si restamos a los montos recibidos por los departamentos el 7%
del IDH que va al Fondo Compensatorio para La Paz, Cochabamba y
Santa Cruz, encontramos que todos los departamentos percibirían
6,3% del IDH total, con excepción de Tarija que recibiría 7,8%,
por el ser el departamento donde se concentra la mayor
producción de hidrocarburos.
Sin embargo, si evaluamos la distribución del IDH vigente,
tomando en cuenta otros indicadores, se observa que existen
grandes disparidades en la distribución del IDH entre los
departamento. Al calcular la distribución del IDH per cápita
entre las regiones, se observa que los departamentos más
poblados son los que menos recursos reciben (US$ 28,4 por
habitante en La Paz, US$ 31,5 en Santa Cruz y US$ 40,4 en
Cochabamba), a pesar de la compensación del 7% adicional
recibido por estas regiones. En el otro extremo, los
departamentos menos poblados son los que más recursos reciben en
términos per cápita, como es el caso de Pando (US$ 875,8 por
habitante), Beni (US$ 126,9) y Tarija (US$ 146,7) – véanse Tabla
1.
Tabla 1:
Indicadores alternativos para evaluar la distribución del IDH
2007, por departamentos (millones US$)

En términos de de la distribución del IDH por habitante
pobre, también se observan grandes disparidades, siendo Pando es
el departamento que más recursos percibiría (alrededor de US$1,200
por habitante pobre), seguido por Tarija (US$ 290), Oruro (US$173),
Beni (US$167) y Chuquisaca (US$123).
Por otra parte, departamentos con una mayor cantidad de
población considerada pobre, como Potosí, Cochabamba, La Paz y
Santa Cruz, percibirían menos recursos de IDH por habitante
pobre.
Finalmente, si consideramos un indicador que toma en cuenta la
densidad poblacional de las regiones (habitantes por km2),
como una forma de medir las economías de escala que se presentan
en la ejecución del gasto e inversión pública, cuando existe una
mayor concentración geográfica de la población, se observa que
nuevamente el departamento de Pando es el que recibe más
recursos de IDH (US$13.7 por habitante y por mil km2),
seguido por Tarija, Oruro y Chuquisaca. Por otra parte, los
departamentos con mayores superficies, como es el caso de santa
Cruz, La Paz, Beni, Cochabamba y Potosí, son los que menos
recursos de IDH reciben por habitante/km2.
En resumen, es evidente que la normativa vigente busca
equilibrar la distribución de los recursos del IDH en partes
iguales entre los departamentos, sin considerar en forma
fundamental el tamaño de la población de los mismos. Al analizar
la distribución vigente considerando indicadores que toman en
cuenta otros criterios, como es el caso del tamaño poblacional,
la población pobre o la densidad poblacional, quedan en
evidencia las disparidades distributivas existentes en la
normativa vigente que regula la distribución del IDH.
Sin embargo, el criterio vigente de distribución de los recursos
no necesariamente es negativo, ya que éste busca promover el
desarrollo de regiones del país que han permanecido
relativamente menos favorecidas en el pasado. Los departamentos
del eje (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) reciben el 25,8% del
IDH total, mientras que el resto de departamentos se beneficia
del 39% de los recursos (el resto va al TGN).
Esta diferencial de ingresos busca promover un mayor crecimiento
en las regiones que están fuera del eje central, e incluso, a
través de este mecanismo genera incentivos para que se produzcan
flujos migratorios desde las regiones más densamente pobladas
hacia aquellas con menor densidad poblacional, y de esta forma
alcanzar un desarrollo más equilibrado geográficamente. Además,
esta distribución es más compatible con el proceso de
descentralización y autonomía hacia el cual se encuentra
transitando el país en forma irreversible.
(*) Investigador del Instituto de
Estudios Avanzados en Desarrollo, La Paz, Bolivia. El autor
felizmente recibe comentarios a:
lcjemio@grupointegral.bo.
Ó
Institute for Advanced Development Studies 2007.
The opinions expressed in this newsletter are those of the
author and do not necessarily coincide with those of the Institute.
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