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La
informalidad laboral en Bolivia, ¿Marginalización o
Preferencia?
Por Beatriz Muriel*,
La Paz,
6 de julio
2009.
La informalidad laboral supone trabajos que son marginados de
los derechos laborales y que están usualmente asociados a bajos
niveles de productividad y, desde aquí, de ingresos laborales.
En este contexto, el Instituto Nacional de Estadística considera
a los informales a la totalidad de los cuenta propia (excluyendo
a profesionales independientes) y trabajadores familiares así
como a obreros, empleados y patrones o empleadores de
establecimientos donde trabajan menos de 5 personas. Bajo esta
definición, la mayor parte de los trabajadores bolivianos se
encuentra en el sector informal: 70,2% a nivel nacional en el
año 2007 - 87,7% en el área rural y 57,2% en zonas urbanas
(1).
Considerando derechos, estabilidad y
seguridad laboral, sin embargo, se percibe un porcentaje mucho
más alto de informalidad en Bolivia: En el año 2007, por
ejemplo, el 88,1% de la población boliviana no estaba afiliada a
ninguna Administración de Fondos de Pensiones y el 81,7% no
contaba con aguinaldo. Estos porcentajes, no obstante, son
ciertamente mayores para las categorías: Obreros y Empleados
(incluyendo los del hogar). En 2007, el 45,1% de esta población
boliviana no estaba afiliada y el 66,1% no contaba con
aguinaldo.
Conociendo estos indicadores de informalidad
tan elevadísimos, la respuesta lógica es preguntarse ¿Por qué
existen tantos trabajadores excluidos de la formalidad?
Una respuesta obvia es que la informalidad en
Bolivia no solamente está sujeta a la marginalidad en términos
de derechos, sino también a la ausencia de obligaciones
sociales. Por ejemplo, en el año 2007 apenas el 26,9% de la
población boliviana contaba con el Número de Identificación
Tributaria (NIT) – el 59,7% de los empleados y obreros y el
11,9% de los empleadores o cuenta propia. En el caso de los
empleados y obreros, el NIT los identifica para pagar impuestos
en el marco del Régimen Complementario al
Impuesto al Valor Agregado (RC-IVA) o como empleado o consultor
no-dependiente. En el caso de los empleadores o cuenta propia,
los incluye para pagar tributos tales como el impuesto a las
utilidades, a las transacciones y al gravamen arancelario
(cuando importan insumos).
Aunque el RC-IVA puede ser deducido a partir del pago al
Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los empleados u obreros,
tampoco existe equidad en el pago del IVA por parte de los
contribuyentes: Es conocido por todos los bolivianos la usual
pregunta al comprar productos manufacturados ¿quiere con factura
o sin factura?, es decir ¿quiere pagar el IVA o no? Inclusive en
la mayor parte de los casos no es posible ni pedir factura pues
pocos oferentes tienen factura o número NIT
(2).
Finalmente cabe señalar que la protección social en términos
laborales implica costos que directa, o indirectamente, son
pagados por los propios beneficiarios; ya sea siendo obreros o
empleados o – con mayor razón – empleadores o cuenta propia.
Bajo este escenario, queda la pregunta si en Bolivia la
marginalidad o informalidad en cuanto a derechos labores está
más bien asociada a preferencias de la población. En este marco,
las Encuestas de Hogares de 2005-2006
realizaron consultas específicas en las zonas urbanas; mostrando
que más bien a la mayor parte de los empleados y obreros
(directos beneficiados de los derechos laborales) les gustaría
ser independientes (54,9%). Este porcentaje es alto – aunque
menor, 48,3% – inclusive si de toma en cuenta a los
trabajadores que cuentan, en algún grado, con protección laboral
como aguinaldo (ver Cuadro 1).
Cuadro 1:
Preferencias de la Población Ocupada sobre la ocupación
Población de 10 o más años de edad
|
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Promedio
2005-2006 |
|
Obrero |
Empleado |
Empleado
del hogar |
Total |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Si pudiera
elegir, usted seria: |
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|
|
|
|
|
|
Total |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
|
Asalariado |
40,9% |
46,7% |
44,1% |
45,1% |
|
Independiente |
59,1% |
53,3% |
55,9% |
54,9% |
|
Población que
recibe aguinaldo |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
|
Asalariado |
46,5% |
53,5% |
40,8% |
51,7% |
|
Independiente |
53,5% |
46,5% |
59,2% |
48,3% |
|
Población que
no recibe aguinaldo |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
|
Asalariado |
39,1% |
39,5% |
46,0% |
39,9% |
|
Independiente |
60,9% |
60,5% |
54,0% |
60,1% |
|
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Fuente:
Elaboración propia con base a información del Instituto
Nacional de Estadística –Encuestas de Hogares.
Adicionalmente, en las restantes
categorías ocupacionales, el Cuadro 2 muestra que
solamente al 26,6% de esta población le gustaría ser
asalariado (y poder beneficiarse de algún derecho
laboral), siendo que el restante 73,4% prefiere ser
independiente por múltiples razones (horarios flexibles,
oportunidad de ser independiente, no tener jefe, etc.).
Cuadro 2:
Preferencias de la Población Ocupada sobre la ocupación
Población de 10 o más años
de edad
|
|
2005-2006 |
|
Cuenta propia |
Patron-socio |
Trabajador familiar |
Profesional independiente |
Total |
|
|
|
|
|
|
|
|
Si pudiera elegir, usted seria: |
|
Asalariado |
27,7% |
19,1% |
28,7% |
24,8% |
26,6% |
|
Independiente |
72,3% |
80,9% |
71,3% |
75,2% |
73,4% |
|
Total |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
100,0% |
|
|
|
|
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|
Fuente: Elaboración propia con base a información del
Instituto Nacional de Estadística –Encuestas de Hogares.
En conclusión, la información anterior
muestra que existe una mayor preferencia por ser independiente
en la población boliviana, es decir, estar marginado de la
protección laboral. Al parecer, la carga asociada a los derechos
laborales – pago de impuestos tributarios así como de estos
mismos derechos – ciertamente desanima a la población, dadas las
enormes inequidades que existen también en cuanto a obligaciones
sociales. |