Bolivia con dependencia de precios de materias primas

Venta de no tradicionales no registran incrementos significativos

• La volatibilidad de los precios de las materias primas en el mercado internacional incide en el ingreso de recursos para el Tesoro, ya que en los últimos años, las cifras del presupuesto disminuyeron, y por ende las transferencias a gobernaciones, municipios y universidades, pero ahora la situación mejora y aumentan los ingresos

En los últimos años, Bolivia no avanzó en la diversificación de la oferta, y es por ello que sintió los efectos de los bajos valores de las materias primas, en el mercado internacional, en especial el petróleo, también los minerales. En su informe de Política Monetaria del Banco Central de Bolivia (BCB), observa que a partir de 2011 el choque externo de precios internacionales generó caídas en los términos de intercambio de la región, siendo la economía boliviana la más afectada.

En su momento, el analista económico José Gabriel Espinoza señaló que las exportaciones no tradicionales bajaron en los últimos años, y la tendencia apunta a seguir disminuyendo su participación, debido a la falta de una política para promover la producción con valor agregado y la exportación de productos renovables.

A su vez, los exportadores del país lamentaron que en los 10 años de Gobierno, el comercio exterior no haya sido prioridad para las autoridades, y mediante su modelo económico social comunitario sólo miraron el interno.

El actual presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Wilfredo Rojo, lamentó que las autoridades nacionales no tengan una política de relacionamiento externo en lo económico, y se siga alentando la política antes que lo productivo.

Ese panorama se confirma en el libro un siglo de economía, presentado por Konrad Adenauer Stiftung, que en el capítulo tercero sobre la historia de los patrones comerciales de Bolivia (1900-2015), escrito por Beatriz Muriel Hernández, señala que los minerales, en el auge los precios internacionales, su participación aumento a un porcentaje de 36 por ciento en 2011, pero que éste cayó posteriormente a 26 por ciento.

De acuerdo con información de la Unidad de Análisis de Política Económica (Udape) 2016, durante 2005-2011, los precios crecieron a una tasa promedio anual de 20,3 por ciento, mientras que el volumen incrementó en 5,2 por ciento.

En los años posteriores ambas tasas registraron una tendencia negativa, señala Muriel.

MENOS RECURSOS

Los bajos ingresos por concepto de los precios bajos del gas, a consecuencia de un valor menor del petróleo en el mercado internacional, obligó al Gobierno a disminuir los presupuestos municipales, departamentales y universitarios, y en mínima proporción el central.

En 2016, la Fundación Jubileo señaló que la caída de la renta por hidrocarburos, como efecto de la baja de precios internacionales, y una disminución de las recaudaciones de impuestos tendrían este año una consecuencia directa en la disminución del presupuesto de gobernaciones y municipios, de más de 20% de ingresos por transferencias.

Recordaba que en el segundo semestre de 2014, después de cuatro años en que el precio del barril de petróleo estuvo, en promedio, alrededor de 90 dólares, comenzó a disminuir drásticamente. Esta merma de recursos se reflejó en los presupuestos de las gestiones 2015 y 2016.

Para la gestión 2016, si bien se ha considerado un precio referencial del barril de petróleo de 45,16 dólares, el actualmente observado está nuevamente por debajo de lo previsto. Entre la recaudación efectiva del año 2014 y el presupuesto 2016 se registró una disminución de 53%.

RECUPERACIÓN

En el PGE 2018, el precio referencial fijado por el Gobierno para la base del presupuesto del barril de petróleo es de 45,5 dólares, sin embargo, el valor estuvo por encima de los 60 dólares, lo que permitió a la administración recibir más ingresos, y recibir más recursos, un incremento de 15,8 por ciento.

Es así que los ingresos por regalías hidrocarburíferas y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) subió de 9.693 millones de bolivianos a 11.227 millones, y por ello la reformulación del presupuesto registró un incremento.

En su informe del ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén, ante el pleno de la Cámara de Diputados, argumentó el aumento debido a que el precio del petróleo observado (Enero-Septiembre 2018) en promedio alcanzó a 67 $us/Bbl, superior al programado en el PGE 2018 de 45,5 $us/Bbl.

Tanto el presupuesto consolidado como el agregado se incrementaron, de 214.650 millones de bolivianos a 218.625 millones, en porcentaje significa 1,9 por ciento, mientras que el segundo aumentó de 284.437 millones a 290.032 millones, un 2 por ciento.

La reformulación del presupuesto es una muestra de la dependencia de la venta de gas para subir o bajar presupuesto, todavía los ingresos por otras vías está en rezago, y la baja del valor de las materias primas afecta al Tesoro.

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