RESUMEN EJECUTIVO
El Pulso Macroeconómico de Bolivia a mayo de 2026 confirma un escenario de recesión. Todas las proyecciones coinciden en que el crecimiento del PIB será negativo en 2026, lo cual se agravará con los conflictos sociopolíticos recientes; aunque las exportaciones, principalmente de minerales, amortiguarán en alguna medida el bajo desempeño económico.
La inflación a 12 meses presenta una tendencia de caída, como reflejo, en cierta medida, del periodo recesivo que está afectando los ingresos y el consumo. La inflación del mes de mayo de 2026 confirma que La Paz fue la más perjudicada por los conflictos, mientras que Santa Cruz experimentó una sobreoferta con la consecuente deflación.
El presupuesto reformulado 2026 muestra ajustes fiscales modestos, poco compatibles con la sostenibilidad fiscal, con una deuda pública externa que continúa aumentando.
El deterioro de la tasa de interés pasiva muestra una fuerte pérdida de riqueza de los ahorristas, en un escenario de pocas opciones financieras y de inversión rentables. A pesar de esto, los depósitos en el sistema financiero continúan creciendo, así como los créditos.
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