RESUMEN EJECUTIVO
El Pulso Laboral & Sectorial de Bolivia muestra que el deterioro económico continúa reflejándose tanto en el mercado laboral como en los principales sectores productivos:
- La caída del desempleo de los últimos trimestres se asocia con una mayor participación laboral e informalidad; impulsados por la necesidad de los hogares de sostener sus ingresos en un contexto de recesión. La tasa de desocupación llega al 3,2%, mientras que la informalidad alcanza el 84,2% -en las zonas urbanas-; sin cambios estructurales en las brechas por sexo.
- La producción de hidrocarburos disminuye significativamente a partir de 2014; y la del diésel continúa con la mayor contracción. Esto ocurre en un contexto donde el costo fiscal de la subvención a los combustibles fue del 4% del PIB en los últimos años; incluso Aliaga y Terrazas (2025) estiman que, agregando las subvenciones implícitas a las explícitas, el porcentaje llegó a cerca del 9% del PIB.
- La producción minera presenta una recuperación heterogénea tras la pandemia: El estaño, el plomo y el zinc no tienen una tendencia clara; pero el wólfram y la plata aumentan -respondiendo a la mayor demanda mundial-. La producción de oro registrada incrementa hasta 2023.I, pero cae desde después, en un contexto marcado por la crisis cambiaria y la implementación de la Ley N.º 1503 -factores que podrían haber incentivado una mayor comercialización fuera de los registros oficiales-.
INESAD
