Bosques urbanos loteados para nuevas urbanizaciones

En municipio de La Paz:

La deforestación no solo se registra en la ciudad de La Paz, sino también en otras regiones del país, y la tala aumenta a nivel nacional, sin que hasta la fecha las autoridades locales, departamentales y nacionales hayan coordinado un trabajo conjunto para frenar la tala de árboles.

Al fondo de la fotografía se aprecia la construcción de viviendas.

La inevitable expansión de la mancha urbana de la ciudad de La Paz provoca la pérdida de manchas boscosas, y en diez años –según los expertos– La Paz será una selva de cemento y urbanizaciones que aparecen al amparo del turbio negocio de terrenos de los denominados loteadores.

Al avasallamiento del bosquecillo de Pura Pura, Achumani, Mallasa, Chicani, entre otras zonas boscosas, así como la tala indiscriminada de árboles, continúan para dar paso a nuevas urbanizaciones que se crean a lo largo de la serranía Murillo en Alto Achachicala, tal como lo confirmó EL DIARIO.

El brillo de las calaminas delata la aparición de nuevas urbanizaciones, allí donde antes habían bosques de frondosos árboles de eucaliptos, pinos, k’eñuas, retamas, entre otras especies, que por años poblaban estos extensos cañadones, pero que fueron taladas para construir viviendas.

Venciendo la caprichosa topografía, la empinada avenida final Achachicala sube el cerro y se pierde en un cañadón, que se abre paso hasta las nuevas urbanizaciones de Alto Achachicala, precarias viviendas en terrenos de 300 metros cuadrados, custodiados por feroces perros de gran tamaño, que ahuyentan a quien se atreva ingresar en el territorio.

En lo que se puede llamar la frontera entre el bosque y las montañas, viven al menos 100 familias, que hicieron del lugar sus nuevas urbanizaciones, de la cual no se sabe si cuentan o no con documentos o son asentamientos clandestinos.

Más allá de la necesidad de contar con un techo propio, quien o quienes hayan vendido los terrenos a estas familias, procedieron a talar los árboles para luego “lotear” terrenos que se encuentran en la jurisdicción territorial del municipio de La Paz.

Hasta este lugar llegó EL DIARIO para evidenciar que como en Pokechaca, estas familias no cuentan con servicios básicos, alumbrado eléctrico y transporte, por lo dificultoso de acceder a estas urbanizaciones.

Así la inevitable extensión de la mancha urbana, aparejadas a la necesidad de contar con una vivienda propia, empuja a miles de familias poblar inclusive los cerros, talando árboles, y construir sus viviendas inclusive en zonas peligrosas por ser proclives a deslizamientos.

PÉRDIDA DE BOSQUES

Un estudio realizado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) revela que en los últimos diez años, la expansión de mancha urbana fue la causante de la muerte de al menos diez áreas boscosas, con una extensión de más de 100 mil hectáreas, dijo el ingeniero medioambientalista Alexander Ordoñez.

Desde la década de los 80, cuando comenzó el éxodo por la relocalización de más de 25.000 trabajadores de la minería estatal, La Paz perdió grandes extensiones de bosques urbanos, considerados los pulmones de la ciudad. Un ejemplo es la desaparición de la mancha verde que se advierte en las laderas de la populosa zona de Pampahasi, Mallasa, Achachicala, Pura Pura, la serranía de Tambillo, Bolonia, Valle de Irpavi, parque Cotapata, Ovejuyo y muchas otras.

DATOS

Según los datos del último censo de árboles realizado en octubre de 2018, la Alcaldía identificó 187 zonas censales y 171 masas boscosas, entre áreas verdes, forestales, protegidas y aires de río, informó la secretaria municipal de Gestión Ambiental, Mariana Daza.

El censo detalla que en el Centro hay 45 árboles con una altura mayor a 15 metros, 1.230 de 6 a 10 metros y 2.958, entre 3 a 6 metros. En tanto, en Cotahuma hay 22 árboles de 15 metros, 913 de 6 a 10 metros y 2.662 que tienen entre 3 a 6 metros.

Hasta el momento se registraron 9.648 árboles vivos y 292 muertos en las vías del Centro y Cotahuma. 5.175 de los vivos y 124 de los muertos están en las calles de la primera zona referida y 4.473 y 168 en la segunda.

Por otro lado, el censo municipal alcanzó el 30 % en el macrodistrito Max Paredes y alrededor de 5 % en Periférica y Sur. En total, en estos cinco macrodistritos, se registraron 16.433 árboles vivos y 587 muertos, que no representan ni el uno por ciento de los 2 millones de árboles que en 2016 se preveía que había en la ciudad. En Mallasa, Max Paredes y San Antonio, aún no comenzó el censo.

Datos de científicos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida como NASA de Estados Unidos, revelaron que los sectores con pérdida de área boscosa se incrementaron en forma pronunciada en Bolivia, Madagascar y Ecuador durante el tercer trimestre de 2013 y que esta situación se ha ido pronunciando mucho más en los últimos años

En el caso de Bolivia la deforestación en solo tres meses llegó a 167 por ciento más que la registrada en el mismo periodo del año anterior, según publicó la agencia de noticias Erbol, que replicó un artículo aparecido en el blog, Vivens.

El indicador trimestral de cambios de cobertura (Quicc, por sus siglas en inglés), producto basado en el satélite Modis que forma la base del Alerta Global de Perturbaciones Forestales (GloF-DAS) de Mogabay.com, captó fuertes señales de desforestación en los tres países tropicales entre el 1 de julio y el 30 de setiembre de 2013: Bolivia (167 por ciento), Madagascar (126 por ciento) y Ecuador (38 por ciento), revela el informe.

En Bolivia, las mayores áreas de perturbaciones forestales están presentes en la región sureña de Santa Cruz y Tarija, dijo el documento publicado por Vivens.

Fuente: https://www.inesad.edu.bo/2018/12/20/deforestacion-en-bolivia-se-elevo-167-segun-la-nasa/.

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