Dos de cada 10 hogares en pobreza extrema no recibirán ningún bono

Las familias más afectadas son las que viven al día. Choferes, lustrabotas, comerciantes ambulantes y artistas piden ayuda.

FOTO: Pobladores protagonizaron protestas en medio de la cuarentena, hubo detenidos y se los investiga por incitación (Noti Riber).

Leny Chuquimia / La Paz 

Dos de cada 10 hogares considerados indigentes no recibirán ningún bono durante la cuarentena, según estimaciones hechas sobre la Encuesta de Hogares 2018. Representantes de diferentes sectores exigen que la ayuda económica se extienda. Los municipios  preparan víveres para las familias más necesitadas.

Ante la crisis del Coronavirus, el Gobierno decretó el pago de dos bonos sociales  para paliar los efectos colaterales: La canasta familiar de 400 bolivianos y el bono familia de 500 por cada hijo que estudie en colegio fiscal.

“Estimaciones preliminares, a partir de la Encuesta de Hogares 2018, evidencian que el 64% de los hogares a nivel nacional recibirá al menos uno de los bonos. Dentro de la población pobre y extremadamente pobre esta cobertura aumenta hasta el 80%, en ambos casos. Es decir, que dos de cada 10 hogares que son considerados indigentes no recibirán ningún bono”, indica la directora ejecutiva del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), Beatriz Muriel.

“Los bonos son de ayuda, pero no llegan a todos”, señala Adela (nombre convencional). Tiene 34 años y es madre soltera de un pequeño de cuatro. Vive en alquiler, es ambulante y hace semanas que no genera ingresos.

Su hijo aún no va a la escuela y no accederá al bono familia. Hace más de tres años que no recibe el bono Juana Azurduy y le falta como tres décadas para cobrar la renta dignidad, por lo que tampoco cobrará la canasta.

De acuerdo a las líneas de pobreza establecidas por el Gobierno para 2018, un hogar era pobre si su ingreso per cápita -en promedio- era menor que 735 bolivianos mensuales y era extremadamente pobre cuando este era menor que 394 bolivianos.

“En este sentido, los bonos ayudan parcialmente a que los ingresos del hogar no disminuyan en corto plazo”, señala Muriel. A su parecer, son positivos si el problema es de corto plazo. “En el caso de que se extienda será mejor pensar en medidas alternativas a la continuación de la cuarentena para que los ingresos se vean menos afectados”, dice.

Según la  Encuesta de Hogares  el 29,2% de los hogares (34,6% de los habitantes del país) son pobres. Los extremadamente pobres llegan al 12,3% que es el 15,2% de los bolivianos.

“Los bonos lanzados solo llegan a algunos sectores. No se  tomó en cuenta a los vendedores ambulantes, los productores agrícolas y otros que viven al día”, asevera el diputado del MAS, Sergio Choque.

Para Muriel, en la coyuntura actual, la vulnerabilidad por falta de recursos debe visualizarse desde dos aspectos. Primero ¿cuáles son los hogares que, frente a la cuarentena, verán sus recursos económicos fuertemente afectados? y segundo ¿cuáles de estos hogares podrán mantener una canasta de consumo mínima?

“La respuesta no es sencilla, una primera perspectiva es que los hogares más vulnerables son aquellos donde todos sus miembros generan recursos al día -como los cuenta propias o trabajadores por jornal- además corresponden a hogares que no cuentan con ahorros. De hecho, estos hogares son en buena medida pobres”, advierte.

La realidad de Adela es la de muchos.  Cumple la cuarentena por temor a enfermar o contagiar a su hijo y espera que la situación mejore mientras el poco dinero que tiene guardado se acaba.+

FOTO: Personas en situación de pobreza no podrán cubrir una canasta alimenticia (Víctor Gutiérrez / Página Siete).

Preocupación por madres e indígenas

La Defensora del Pueblo, Nadia Cruz  destacó la entrega de bonos como medida para atenuar la necesidad y condiciones de desigualdad de ciertos sectores. Sin embargo observó que hay varios otros que quedan desprotegidos.

Manifestó que si bien la canasta familiar beneficia a las mujeres que reciben el bono Juana Azurduy no alcanza a las gestantes que no pudieron inscribirse a este beneficio, como ocurre con las privadas de libertad de los pueblos indígenas.

“Hay preocupación por la situación de los pueblos indígenas como los Ayoreos, Esse Ejja y Yuqui  cuyo estado de vulnerabilidad se agrava por la amenaza del Covid-19, la falta de acceso a salud y la restricción de en las carreteras”, dijo.

Las alcaldías entregarán canastas de alimentos

Varios gobiernos municipales decidieron entregar una dotación alimenticia a los hogares que no recibirán ninguno de los bonos del Gobierno. Trabajan en bases de datos que identificarán a las familias de escasos recursos.

“Utilizaremos recursos del Desayuno escolar para atender la emergencia. Vamos a dotar con canastas a 8.000 familias en extrema pobreza del municipio de La Paz. Esperamos empezar a entregarlas la próxima semana”, señaló el alcalde de La Paz, Luis Revilla. Confirmó que la dotación será en víveres y que la base de datos de beneficiarios  está siendo consolidada.

Similar medida fue asumida por la Alcaldía de El Alto, donde se espera llegar a 80 mil familias con canastas que contendrán una arroba de arroz, de harina y de azúcar, además de cinco kilos de fideo y cinco litros de aceite. Se invitó a la Iglesia para garantizar la transparencia de la entrega que cubrirá aproximadamente a 40% de la población alteña.

“El Alto es una ciudad que vive al día y debemos apoyar el sacrificio que está haciendo para cumplir la cuarentena.  Nos reunimos con los  choferes, gremiales, juntas vecinales y escolares y otros entes consultivos para identificar a las familias que son vulnerables y no reciben los bonos. Es una inversión de 20 millones de bolivianos”, indicó al alcaldesa Soledad Chapetón.

La alcaldía de Oruro también anunció una subvención de alimentos para las familias que no se vean beneficiadas con las medidas gubernamentales al igual que el municipio de Montero  en Santa Cruz.  Las juntas vecinales del país también empezaron un trabajo de identificación de las familias desprotegidas.

Cifras de  la pobreza

  • Pobreza: Según datos del Censo de 2012, el 18% de los hogares del país presentan carencias en más de cuatro de los nueve indicadores para la detección de la pobreza.
  • Ubicación: Con 15.273, Villa Tunari es el municipio que más hogares en extrema pobreza reune. Le sigue El Alto con 14.349 hogares en dicha  situación. En tercer y cuarto lugar esta Cochabamba y Santa Cruz.
FOTO: En El Alto quienes viven al día no se detienen (Víctor Gutiérrez / Página Siete).

“Un accionar insuficiente y tardío”

El artículo Crisis sanitaria, economía y políticas públicas de Carlos Arze Vargas -publicado en el Boletín de Seguimiento a Políticas Públicas del Cedla- señala que las medidas dirigidas a paliar la situación de los sectores sociales más pobres del país  -que desarrollan mayoritariamente trabajos precarios, por cuenta propia y reportan bajísimos e inestables ingresos- han resultado “insuficientes y tardíos en su ejecución”.

El documento manifiesta  que los bonos no logran cubrir una canasta alimenticia para una familia tipo. Cabe recordar que a febrero de 2020 el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) calculó la canasta familiar en 1.600 bolivianos.

“En este delicado marco de restricciones y riesgos, el Gobierno transitorio ha tomado algunas medidas. Aunque aquellas de contención social con alcance nacional han sido asumidas con relativo retraso, las últimas disposiciones que las han hecho más rigurosas parecen adecuadas respecto a la gravedad del problema sanitario”, expresa.

En el  boletín se explica  que el “bono familia” no permite solventar una canasta básica alimentaria para una familia tipo. “Y el retraso en su pago –se prevé que empiece a pagarse en abril– contrasta con la intención gubernamental de vaciar las calles, por lo que se han producido incidentes con personas que, arriesgando su salud y la de los consumidores, no tienen otra fuente de ingresos para alimentar a sus familias”.

En su texto, Arce añade que  el tratamiento del pago de deudas bancarias de la población, que sólo involucra el diferimiento del pago de la cuota de capital, “obvia el hecho de que el tiempo que dure la emergencia sanitaria será un período de escasa generación, sino de ausencia total, de ingresos para más del 70% de la población urbana y para otra parte importante de los productores campesinos”.

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