Pagar o no la deuda, plantean la suspensión y que China condone

El Cedla pide dejar de honrar el servicio y se ahorraría $us 822 millones, otro analista cree que China debe perdonar deuda por los efectos recesivos del virus.

Página Siete / La Paz

A nivel internacional está en debate si China debe compensar por los daños generados por el coronavirus y en Bolivia también se plantea la suspensión de pagos con este país y otros acreedores, aunque también se advierten las consecuencias de una decisión en eses sentido.

El economista Hugo Siles recientemente planteó que ese país donde nació el coronavirus condone la deuda de mediano plazo a Bolivia que asciende a 1.044 millones de dólares al 29 de febrero de este año.

Esto por los efectos recesivos sobre la economía  nacional que genera el Covid-19.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que este año la economía boliviana se contraerá en 2,9%,  el Banco Mundial prevé un 3,4% y la Cepal  3%  en un escenario recesivo.

El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), plantea la suspensión del pago del servicio de  la deuda externa no sólo con China sino con todos los acreedores.

Esto permitiría liberar 822 millones de dólares de recursos públicos para coadyuvar en las políticas de respuesta a los efectos económicos y sociales que trae el coronavirus.

Según proyecciones del Banco Central de Bolivia (BCB), para  2020 se proyectó cancelar a los acreedores  822 millones de dólares (454 millones de dólares por capital y 367 millones por intereses). La suspensión fortalecería  el gasto público.

El Cedla señala que  recientemente los miembros del Club de Paris, en un comunicado consideraron que “una respuesta internacional extraordinaria y bien coordinada es fundamental para permitir a los países más pobres dedicar todos los recursos disponibles para aumentar el gasto social, sanitario o económico en respuesta a esta crisis”.

En ese marco  ratificaron la suspensión coordinada y con plazos de pago de los servicios de la deuda para los países más pobres. Bolivia al ser catalogado país de ingresos medios no estaría en ese grupo.

Pero el Cedla sostiene que esta iniciativa abre la puerta para que otro tipo de países accedan a similar tratamiento.

Por su lado  el  Banco Mundial y el FMI llamaron  a todos los acreedores bilaterales oficiales a suspender los pagos de la deuda de los países pobres que soliciten período de gracia.  En el caso de Bolivia, ésta opción significaría suspender el pago de 82,3 millones de dólares, cifra que sería insuficiente en el actual contexto,  de este monto 71 millones de dólares corresponden a China.

“El servicio de deuda más importante corresponde a la deuda con los organismos multilaterales; en 2020 se proyecta pagar 636 millones de dólares por ese concepto. En ese sentido, resulta pertinente aprovechar las sugerencias expresadas por miembros del Banco Mundial y FMI para demandar la suspensión de pagos a los organismos multilaterales”, añade el Cedla.

El analista y ex gerente de la Bolsa Boliviana de Valores, Armando Alvarez opina que China nunca aceptará una indemnización por el impacto del virus a ningún país.

En su criterio se puede dejar de pagar la deuda, pero advierte que eso traería como consecuencia una reducción de la calificación de riesgo del país a nivel de insolvencia. “Esto impediría el acceso a financiamiento externo y limitaría significativamente la atracción de inversión extranjera”, observó.

René Martinez, analista en Presupuestos y Fiscalidad  de la Fundación Jubileo sostiene que el servicio de la deuda es una obligación que asume el Estado y ante cualquier iniciativa de negociación o reprogramación, se debe considerar que en el país hoy en el futuro requerirá de fuentes de financiamiento para salir adelante.

 La crisis del Covid-19 y caída de ingresos conllevan una complicada situación, porque se requerirán mayores gastos para atender  las crisis del virus, por lo que el déficit fiscal crecerá, manifestó el analista.

Foto: Protesta en Argentina por los efectos de la crisis (AFP).

El Covid-19 es una justificación favorable para negociar alivio

El shock del coronavirus puede servir como una “justificación favorable” para una negociación en procura de una condonación, reprogramación o alivio  de la deuda externa con China, opina Beatriz Muriel, directora ejecutiva del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad).

En su criterio es  muy importante las señales que pueda dar el Gobierno en materia de capacidad de repago de la deuda. “En situaciones normales ( sin coronavirus), el pedido de una condonación implica que el país es de alto riesgo, que no puede pagar su deuda  y eso  limita   captar deuda a futuro y penalidades en caso de no pago. El coronavirus es un buen justificativo para pedir reprogramación o incluso alivio de la deuda”, indicó.

Sin embargo, se debe garantizar que esto no sea una mala señal cuando pase el virus.

Explicó que a  nivel global, vía algunas instancias multilaterales, es posible negociar un acuerdo que implique un tipo de resarcimiento de China a los países por los impactos del coronavirus; sobre todo si es que la pandemia comenzó antes.

Los bloques, como la Unión Europa, pueden negociar también acuerdos particulares de compensación que se ajusten a penalidades, como la limitación de las importaciones Chinas a ese continente.

Según Muriel el endeudamiento externo  del país no es tan alto como para dejar de cumplir con el servicio. La deuda interna y ver si las empresas estatales podrán devolver los  créditos que se les dio, genera mayor preocupación.

Apuntan a la culpa del país asiático por los impactos

Con países endeudándose para poder financiar los intentos de contener el contagio de Covid-19, millones de empresas sin ingresos y sectores enteros como el turismo paralizados de la noche a la mañana, ya se empiezan a oír voces que piden responsabilidades a China, según un análisis de BBCMundo.

“Hay muchas formas de hacer que rinda cuentas. Estamos llevando a cabo investigaciones muy serias, y no estamos contentos con China”, dijo  el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump.

En Alemania, el periódico Bild ya hizo las cuentas del daño económico que ha dejado la pandemia en el país en un editorial titulado “Lo que China nos debe”: unos 160.000 millones de dólares.  En el mundo, empresas y particulares se han planteado la posibilidad de exigir una reparación al gigante asiático por su actuación al inicio del brote y su demora en comunicarlo.

“Tendría que hacerlo otro país, que tendría que encontrar alguna forma de obligación internacional que China haya infringido”, asegura Wim Muller, experto en Derecho Internacional del think tank británico Chatham House. “Lo segundo sería encontrar una corte y una jurisdicción, y eso siempre es difícil, también en el derecho internacional porque, en general, los Estados no están dispuestos a darle a un tribunal el poder de juzgar su conducta legal”, precisó.

Muller cree que se podría apelar al artículo 75 de la Constitución de la OMS. “Según este, si hay una disputa que verse específicamente sobre una de las disposiciones de la Constitución, o sea, que China haya infringido una de las obligaciones contenidas ahí, entonces otro Estado podría llevarla a la CIJ”, indicó.

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