
Por: Rodolfo Eróstegui Torres (Página Siete)
Es saludable que a principio de cada año repasemos la situación laboral. Así podemos comparar la ruta por la que los trabajadores atraviesan. Para lograr un buen diagnóstico se requiere de información. Lamentablemente este año, como en años anteriores, hay ausencia de datos estadísticos. Generalmente cuando hablamos sobre el tema de empleo, anclamos las ideas en la temática del desempleo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) presenta datos preliminares de los indicadores de empleo al mes de abril de 2021, basados en los resultados de la Encuesta Continua de Empleo (ECE). En abril de 2021, la tasa de desocupación en el área urbana descendió a 7,6 por ciento, la más baja desde el pico de la pandemia del Covid-19 en julio de 2020 (11,6%). Según información que proporciona el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), que se basa en datos oficiales, La pandemia del Covid-19 afectó fuertemente el empleo en Bolivia por la paralización de las actividades económicas, llegando a registrarse una tasa de desempleo urbano del 10,76 por ciento al tercer trimestre del 2020, más que duplicando su registro desde 2016. Al primer trimestre del 2021, la tasa de desocupación urbana registró 8,69 por ciento, siendo Cochabamba el departamento con la mayor incidencia (10,5 por ciento), seguido de La Paz con 8,62 por ciento, Santa Cruz con el 7,40 por ciento, mientras que el resto de los departamentos en conjunto registraron 9,40 por ciento de desempleo. En términos absolutos, al primer trimestre del 2021 se encontraban sin trabajo casi 371.000 personas. En Santa Cruz 110.710, La Paz 92.210 y Cochabamba 76.256. Contrarrestando esta información el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, destacó que entre mayo de 2020 y octubre de 2021, más de 1,1 millones de ciudadanos fueron reinsertados al mercado laboral. Sobre el sector informal el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), señala que aumentó hasta superar el 80 por ciento. El Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad) afirma que entre el 2006 y 2019, el porcentaje de la población ocupada en microempresas aumentó del 63,6 por ciento al 70,5 por ciento; mientras que los empleos en las pequeñas empresas se redujeron y se volvieron microempresas. Esto nos indica una profundización de la precariedad laboral. La situación de la seguridad social de largo plazo es cubierta por la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS). Lo que pudimos averiguar sobre el número de afiliados a las AFPs data del mes de marzo del año 2021. En el boletín oficial No. 76 la APS muestra que a marzo del año pasado el número de afiliados por AFP era el siguiente: AFP Futuro de Bolivia contaba con 1.111.519 de afiliados, mientras que la AFP Previsión tenía en sus registros 1.278.098 afiliados. En total el número de trabajadores protegidos por la seguridad social de largo plazo era de 2.389.617. El número de asegurados de marzo 2020 a marzo 2021 tuvo un incremento del 2,56 por ciento.
La información de los asegurados al seguro de corto plazo debería proporcionarla la Autoridad de Supervisión de la Seguridad Social de Corto Plazo (Asuss), pero luego de una búsqueda no hay información sobre el número de afiliados. Pero el INE destaca que el año 2015 la población que cuenta con Seguridad Social alcanzó a 4.011.797 personas, es decir 37,06 por ciento de los 10.825.000 habitantes. Entre los años 2006 y 2015 la cobertura de seguros laborales y de salud se incrementó en ocho puntos porcentuales. Hay ausencia de información sobre aspectos fundamentales de la relación laboral. El INE no hace seguimiento a los conflictos laborales, accidentes de trabajo, acoso laboral, etc. Esperemos que este año se pueda llenar este vacío.
Rodolfo Eróstegui Torres es experto en temas laborales.
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