“Mujeres que llevan esperanza”: capacitación y autocuidado para mujeres privadas de libertad en el penal de San Sebastián

Un grupo de mujeres privadas de libertad que conviven con sus hijos en el Centro Penitenciario San Sebastián participa en el proyecto “Mujeres que llevan esperanza”, una iniciativa que combina capacitación productiva, salud preventiva y fortalecimiento personal para mejorar sus condiciones de vida dentro del penal.

El proyecto es ejecutado por la Organización para la Nueva Esperanza (O.N.E.) y cuenta con el financiamiento de INESAD-MI, con el objetivo de promover el empoderamiento económico y el autocuidado de las participantes, así como fortalecer sus capacidades para generar ingresos en el futuro.

La iniciativa surgió a partir de la identificación de una problemática recurrente entre las mujeres privadas de libertad que viven con sus hijos: la limitada disponibilidad de productos de higiene y el escaso acceso a conocimientos sobre autocuidado y generación de ingresos. Frente a este contexto, el proyecto propone una respuesta que combina formación técnica y educación en salud.

El programa convocó inicialmente a 25 mujeres, pero el interés generado dentro del penal llevó a ampliar el grupo a 45 participantes, quienes se integraron a las actividades formativas organizadas por el equipo del proyecto.

Uno de los componentes centrales ha sido la realización de talleres prácticos para la elaboración de jabones ecológicos artesanales. Durante las sesiones, las participantes aprendieron técnicas básicas de producción, como desinfección de materiales, manipulación segura de insumos, mezclado, moldeado y conservación del producto.

Como resultado de esta capacitación, las participantes elaboraron 180 jabones artesanales, destinados al uso personal de las mujeres dentro del penal, contribuyendo directamente a mejorar sus condiciones de higiene y bienestar.

Las actividades también incluyeron capacitaciones en salud preventiva y autocuidado, donde se abordaron temas relacionados con la higiene diaria y la importancia del cuidado personal para la salud física y emocional.

A pesar de algunas limitaciones logísticas, como el espacio disponible dentro del centro penitenciario y el aumento del número de participantes, las actividades se desarrollaron de acuerdo con el cronograma previsto y con la coordinación de las autoridades del penal.

El proyecto “Mujeres que llevan esperanza” busca demostrar que la capacitación, el acceso a conocimientos prácticos y el fortalecimiento personal pueden convertirse en herramientas clave para mejorar la calidad de vida de las mujeres privadas de libertad y abrir nuevas oportunidades para su futuro.

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