Estudios de INESAD evidencian los desafíos que enfrenta la producción de quinua en materia de suelos

La Fundación INESAD (Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo), con el respaldo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), ha puesto al descubierto desafíos que enfrenta el sector quinuero hacia la generación de empleos verdes –i.e. empleos dignos y que, al mismo, tiempo cuiden el medio ambiente–.

Sin duda, una de las dimensiones fundamentales de los empleos verdes es contar con ingresos laborales-agrícolas justos, estables y sostenibles; los que se ven limitados por los bajos los rendimientos de la producción quinuera del Altiplano Sur.

Hallazgos reveladores sobre la degradación del suelo y sus implicaciones

Uno de los problemas fundamentales que enfrenta la producción quinuera del Altiplano Sur es la degradación de los suelos. INESAD, en un trabajo colaborativo con la Red Quinua Bolivia, pudo realizar 75 muestras de suelos que permitieron estudiar la calidad de estos a fin de conocer, entre otros, el estado de sus nutrientes esenciales.

La interpretación de los resultados de laboratorio reveló datos preocupantes sobre la salud del suelo en las zonas quinueras. Se ha evidenciado un déficit significativo de materia orgánica, nitrógeno y fósforo en estos suelos, con la necesidad a mediano plazo de considerar la reposición de micronutrientes como hierro, cobre y zinc. Además, la erosión eólica ha convertido grandes extensiones de tierra en prácticamente arena, exacerbando aún más la fragilidad del entorno agrícola. Estos hallazgos plantean desafíos significativos que requieren una acción inmediata y concertada para aumentar el rendimiento y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la producción de quinua.

Desafíos y oportunidades para la industria quinuera: Estrategias para el futuro

Es importante desarrollar estrategias robustas para regenerar la fertilidad del suelo y fortalecer la resiliencia de los sistemas de producción quinueros. Estas acciones deben ir de la mano con la superación de otros desafíos identificados, como la falta de cobertura vegetal, problemas de plagas y variabilidad climática, a fin de implementar prácticas agronómicas sostenibles.

Así, los hallazgos de INESAD no solo resaltan la necesidad de abordar la degradación del suelo, sino que también enfatizan la importancia de garantizar la viabilidad a largo plazo de una actividad económica vital para muchas comunidades del Altiplano Sur.

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