
Un grupo de mujeres privadas de libertad del Centro de Orientación Femenina (COF) de Obrajes comenzó un proceso de formación y acompañamiento orientado a fortalecer su autonomía económica y preparar su reinserción sociolaboral. La iniciativa forma parte del proyecto “Mujeres Empoderadas y Luchadoras”, ejecutado por la Fundación Ser Familia con financiamiento de INESAD-MI.
El proyecto surge como respuesta a la situación de vulnerabilidad que enfrentan muchas mujeres dentro del sistema penitenciario, donde una gran proporción son madres, mujeres indígenas o jefas de hogar que, antes de su reclusión, dependían principalmente de trabajos informales y de bajos ingresos.
A través de un proceso formativo de ocho meses, el programa busca fortalecer las capacidades productivas y personales de 25 mujeres, brindándoles herramientas que les permitan generar ingresos y construir nuevas oportunidades cuando recuperen su libertad.
En esta primera etapa del proyecto ya se realizaron gestiones de coordinación con el Régimen Penitenciario y la dirección del COF Obrajes, lo que permitió iniciar el trabajo con las primeras participantes. Hasta el momento, 10 mujeres han sido seleccionadas e incorporadas al programa, firmando acuerdos de fortalecimiento para participar en las actividades de capacitación y acompañamiento.
Las beneficiarias, cuyas edades oscilan entre 29 y 44 años, cuentan con habilidades previas en costura, tejido a palillo, croché y bordado, conocimientos que el proyecto busca potenciar mediante mentorías y formación práctica.
Uno de los pilares de la iniciativa es la metodología de “aprender haciendo”, que combina capacitación, asesoramiento personalizado y seguimiento permanente. En este marco, ya se realizó una primera sesión de formación en empoderamiento empresarial, orientada a fortalecer la confianza de las participantes y explorar oportunidades para desarrollar actividades productivas.
El programa también incluye diagnósticos individuales para identificar las habilidades, intereses y necesidades de cada participante, con el fin de diseñar planes de mejora personalizados que fortalezcan sus capacidades técnicas y su gestión económica.
Además del componente productivo, el proyecto contempla espacios de acompañamiento y contención emocional, reconociendo que el fortalecimiento personal es una pieza clave para que las mujeres puedan proyectar un futuro con mayores oportunidades.
La iniciativa “Mujeres Empoderadas y Luchadoras” busca demostrar que el acceso a formación, mentoría y apoyo integral puede convertirse en una herramienta efectiva para que las mujeres privadas de libertad fortalezcan su autoestima, desarrollen capacidades productivas y se preparen para una reintegración digna en la sociedad.
INESAD